La joven lo ve de lejos e intenta hacerse la despistada. Si él me ve, que sea él quien me venga a saludar, piensa.
Es el juego de hacerse la dura, la pasota y devolver la pelota incandescente que más de una vez le ha quemado.
-No, no, aunque parezca que soy YO la que va detrás de él, tampoco es así porque...
-...
-Porque él cuando me ve está de buen royo conmigo. Hombre, ya se que él es muy así, muy abierto, alegre y enroyado y que va al contacto. Pero esque el otro día me
dio dos besos en la mejilla que no eran de los que se suelen dar ¿sabéis? Y claro pues no se qué coño quiere decir eso. Así que no soy YO la que SIEMPRE va DETRÁS.
dio dos besos en la mejilla que no eran de los que se suelen dar ¿sabéis? Y claro pues no se qué coño quiere decir eso. Así que no soy YO la que SIEMPRE va DETRÁS. La chica se siente bien. Y sin duda se debe a la muestra de aprecio, cariño o detalle por parte de él.
A la mayoría nos gusta que nos busquen y nos hagan caso. Que la iniciativa sea tomada por el otro o los otros. Y más cuando no se deja nunca de dar y son pocas las ocasiones en las que se recibe.
1 comentario:
jar, cosas del orgullo y del egocentrimmo... También tiene su lado lúdico :)
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